miércoles, 4 de febrero de 2015

Flan de huevo

El sábado pasado llegó el turno de cumplir una promesa que habíamos hecho a las dos princesas de la casa hace algún tiempo. "Podéis traer a comer a vuestras amiguitas a casa". Entre los míos y los que vinieron se juntaron 10 niños a comer. No es que nos hayamos vuelto locos, lo que en principio eran dos amigas de cada una en días diferentes, acabo en "venga otra más", "bueno y otra más", "vale y también otra más". Y con la idea de hacerlo el mismo día para que la que no tenía amigas ese día no diera la lata. Así no tendríamos que escuchar ese cantinela tan común en estos casos " jo, que morro""jo, no es justo" y "jo, pues me enfado" porque una va antes que la otra y la otra después de la una. Total, 9 niñas y un enano que se lo pasó en grande entre tanta fémina. Todo un banquete de pequeños personajes, cada uno de su padre y de su madre. El menú tenía que ser algo que les gusta a todos o casi todos los niños y aunque les di a elegir el plato con el que homenajear a sus amigas, sabía lo que me iban a decir, "PASTA".
El postre lo propuse yo, ¿qué tal si hacemos un flan? les pareció una buena idea y a mí también porque el flan es un postre muy fácil de hacer y muy rico.

Si hablamos de lo sano o no sano que es, pues tenemos que decir que la cantidad de azúcar que lleva es grande, pero un día es un día y la ocasión lo merecía. Además siempre es mucho mejor un flan casero que uno comprado, y el azúcar se reparte entre todos los que se lo comen.

Estuve tentada a hacerlo con azúcar moreno, que es el que tengo en casa últimamente, al azúcar blanco le tengo un poco declarada la guerra. Al final me dio miedo que el color no fuera tan del agrado de los niños o que cambiara un poco el resultado, así que seguí con la receta de siempre y eché azúcar blanco. He hecho una labor de concienciación en casa respecto al consumo de azúcar, con mi marido por ejemplo,  para que redujera el azúcar que se echa en el café. Con los niños con el zumo de naranja. Cuando empezaban a tomarlo, para engañarlos un poco, les espolvoreaba unos granitos. Parecía que les resultaba menos ácido, pero ya he dejado de hacerlo hace tiempo. El pequeño ni pasó por eso. El tema del azúcar y los edulcorantes es amplio y controvertido. Pero con el flan tan rico que os traigo hoy no es el momento de tratarlo.

Hagamos el flan, comámonoslo y disfrutémoslo.

La receta no tiene ningún misterio, es un flan sencillo, básico, con el que quedar genial en cualquier ocasión.

INGREDIENTES
(Para un flan de tamaño medio)
4 huevos
4 tacitas, de las de café, de leche entera
8 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de azúcar para el caramelo

En primer lugar echamos las dos cucharadas de azúcar en la flanera y la ponemos en el fuego. El fuego no debe estar muy alto y no podemos dejarla en el fuego y marcharnos porque se nos quemará enseguida. El caramelo es muy fácil de hacer pero en cuanto nos descuidamos se quema. Hay gente que le echas unas gotas de agua, o unas gotas de limón. Yo pongo el azúcar tal cual y voy moviendo la flanera, para que vaya fundiendo todo el azúcar y cogiendo color. La levantáis la ponéis al fuego movéis y así hasta que coja color y toda ella se haya convertido en caramelo.¡Ojo! no remováis el azúcar, sólo jugad con la flanera. Reservamos.

Y ahora batimos los huevos con el azúcar, le añadimos la leche y mezclamos. Echamos la mezcla en la flanera y la tapamos. La mía tiene tapa, pero si no la tuviera podéis taparla con papel de aluminio. Tiene que estar bien tapada para que no entre agua cuando lo pongamos a cocer. Tenemos que cocerlo al baño maría, poniendo la flanera en un recipiente con agua hirviendo, que llegue como hasta la mitad de la flanera. Esto se puede hacer, en una olla normal, en el horno o en la olla rápida que es como siempre lo hago. Os doy el tiempo de la olla rápida. Desde que sube, o coge presión, lo dejo 4 minutos a fuego lento. El tiempo en modo tradicional no os lo puedo decir pero me imagino que serán unos 30 minutos.  En la forma tradicional hay que tener la precaución de que no se quede sin agua. Para comprobar que está hecho, podemos pinchar con una aguja fina y larga por el centro y si sale seca está listo. No debemos pasarnos de cocción porque entonces la textura no será la correcta y salen agujeritos. Si veis la foto que os dejo, hay algún agujero, creo que fue porque no abrí la olla nada más terminar sino que lo dejé dentro. Pero no quedó recocido ni mucho menos.
Lo dejamos enfriar en la nevera hasta la hora de servir. También lo podemos dejar hecho el día antes.

Para hacer flanes más grandes o más pequeños solamente tenéis que jugar con las proporciones. Ejemplos:
3 huevos+ 3 de leche+6 azúcar
6 huevos+6 leche+12 azúcar
5 huevos+5 leche+10 azúcar

Con esto y un poco de nata montada tenemos un postre muy dulce y muy rico. 





2 comentarios:

  1. Eso es lo que yo llamo un flan Casero de los de toda la vida, aunque sé de buena tinta que todavía hay niños que prefieren un postre industrial (tipo "petisuis"), que un buen postre hecho en casa......verdad???, a ver si conseguimos cambiar eso ;0)

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    1. Y un peti no es de lo peor jajaja. Unos cuantos de los diez flanearon, alguno lo acompañó con fresas, así que no hay que desistir ;)

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