miércoles, 21 de junio de 2017

Gelatina de Horchata con Cerezas

De vez en cuando me doy cuenta de que publico muy poco postre y muy poco dulce. Así que en esta ocasión me propuse que la siguiente receta que iba a elaborar debía ser un postre. Con estos calores tampoco es que apetezca complicarse mucho la vida en la cocina. En realidad con estos calores apetece bastante poco cocinar, y lo dice alguien a la que le gusta mucho hacerlo, pero este calor acaba con cualquiera. Así que tenía que ser un postre ligero, con poca elaboración y fresquito. 

La Disfrutabox de este mes me lo puso en bandeja y de entre todos los productos me llamó la atención una horchata de Costa que lleva un 90% menos de azúcar que la convencional y ella fue la elegida para convertirse en gelatina acompañada de unas cerezas. 




Un postre que combina las propiedades digestivas de la horchata con las cerezas, una fruta con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias a tener muy en cuenta y que debemos aprovechar ahora que nos esperan en grandes cantidades en las fruterías.

El verano es genial en cuanto a la fruta y a muchas cosas más, luego llega el invierno y la cosa se torna un poco más triste. Aunque hoy en día hay muchas frutas de las que podemos disfrutar todo el año que antes no hacíamos. Hay que aprovechar la variedad que tenemos tanto en invierno como en verano e ir cambiando en cada comida, merienda o tentempié. Así aprovecharemos las propiedades de cada una.

Esta gelatina de horchata combina a la perfección con el sabor de las cerezas, pero seguro que con muchas otras frutas. Así que os animo a hacer vuestras propias mezclas e ir probando combinaciones y que por supuesto me las contéis.

INGREDIENTES
(4 PAX)

1/2 litro de horchata
1/2 kilo de cerezas
6 hojas de gelatina (puede ser en polvo, adecuar las cantidades)

Remojamos las hojas de gelatina hasta que se ablanden en agua fría. Ponemos la horchata a calentar y antes de que llegue a hervir, introducimos las hojas de gelatina blandas y apretándolas previamente para quitarles el exceso de agua
Removemos la mezcla sin quitarla del fuego pero sin ponerlo muy fuerte, hasta que veamos que la gelatina se ha disuelto.

Llega la hora de cuajarla. Elegí unos vasos de chato y primero puse una capa como de centímetro y medio en cada uno. Los introduje en el congelador para ir más rápido, hasta que cuajó la gelatina (Ojo con no pasaros de tiempo que se congela y coge una textura que no es agradable) Cortamos entonces las cerezas por la mitad y ponemos una capa de mitades de cereza. Rellenamos con la gelatina de horchata hasta casi el final del vaso e introducimos otra vez a cuajar, esta vez lo hice en nevera. Una vez cuajada terminamos con unas mitades de cerezas. 

Si no la queréis hacer en dos veces, podéis echar la gelatina hasta mitad del vaso y añadir las mitades de cerezas. Ahora cubrís con más gelatina hasta casi el final del vaso. Cuajar y después terminar con las mitades de cereza. Yo lo hago en dos pasos para que la fruta aguante a la mitad del vaso, de esta última forma cuajando todo a la vez, la fruta se irá al fondo, pero en vasos tan pequeños tampoco es importante y ahorraréis tiempo.





El resultado es un postre fresco, sano y muy apetecible


¡Espero que os guste y que les guste!


Podéis pedir vuestra caja Disfrutabox y probar cada mes diferentes productos de alimentación y belleza en www.disfrutabox.com. Mirad este mes todo lo que traía.








lunes, 12 de junio de 2017

Macarrones Integrales con Salsa Boloñesa

Hace tiempo que le abrí las puertas de mi casa al pan integral y fue muy bien recibido por toda la familia. Los peques fueron los que me pusieron sobre la pista un día que me dijeron que en el cole les habían puesto pan de puntitos y que les había gustado. Así que ni corta ni perezosa al día siguiente tenían un bocata de pan integral. Los viernes quieren el bocata de pan de molde con nocilla y en el pan de molde también nos hemos pasado al integral.  Es verdad que no es oro todo lo que reluce en cuanto a los panes integrales pero vamos haciendo lo que podemos. Ahora y con su paladar acostumbrado al integral compro uno de espelta que no está nada mal, tiene una forma un poco enrevesada para convertirlo en bocatas pero ya le he cogido el truquito para sacar sus tres bocadillos y el resto convertirlo en tostadas. Todo esto sin dramas y sin presiones, que cuando lo que tenemos más a mano es una barra de pan normal, pues se come el bocata de pan blanco y punto.

Otro día, hace un tiempo también, compré arroz integral, y en contra de lo que me esperaba no hubo protestas en masa. Así que ahora casi siempre que hago arroz como acompañamiento es integral. Incluso alguno que otro que no ha sido para acompañamiento también lo he hecho con arroz integral.

Faltaba probar con la pasta integral, estos niños son muy de pasta, bueno supongo que como todos y no tenía muy claro que les fuese a gustar. Una vez más me sorprendieron cuando me dijeron que estos macarrones marroncitos estaban muy buenos, que sabían igual que los otros.

Pero ¿por qué tengo yo este empeño en introducir alimentos integrales en la dieta de mi casa? A estas alturas creo que todos sabemos que los alimentos integrales son una opción más saludable que los que se hacen con harinas refinadas. Así que no hay más razón que esa, mi empeño en comer bien y darles a mis niños las herramientas necesarias para que sepan comer bien toda su vida, siendo consciente de que en un momento dado comerán y harán lo que les de la gana. 

De momento si vamos introduciendo alimentos integrales, ganaremos en fibra, minerales y vitaminas del grupo B. Además suelen tener menor índice glucémico, así que no tendremos picos de glucosa sino que esta se irá liberando poco a poco.

La salsa que elegí para estos macarrones fue boloñesa que les encanta y me iba a facilitar las cosas.

INGREDIENTES
(4PAX)

400g. de macarrones integrales
250g. de carne de ternera picada
30g. de cebolla
1 lata de 400g. de tomate triturado
1 diente de ajo
Aceite de oliva
Sal, pimienta
1/2 cucharadita de las de postre de azúcar (opcional)
Orégano o albahaca

Empezamos preparando la salsa boloñesa. Ponemos un poco de aceite en una sartén y doramos un poco el diente de ajo. Añadimos la cebolla picada finita y cuando esté blanda incorporamos la carne picada, damos unas vueltas. Echamos el tomate. Ponemos sal, pimienta y si le ponemos azúcar también es el momento. El azúcar le quita acidez al tomate y la cantidad que se echa es poca, pero si no queremos echárselo pues nadie nos obliga. Echamos también las especias que queramos, el orégano, la albahaca o las dos.
Tapamos y dejamos hacer a fuego medio-alto, 10 minutos removiendo de vez en cuando. Después bajamos un poco el fuego y dejamos otros 10 minutos. Comprobamos si ya tenemos la consistencia de salsa, si todavía está muy líquido, dejamos un poco más.

Cocemos los macarrones según las indicaciones del fabricante, la pasta integral suele tardar algún minutito más pero no mucho.

Solo nos falta dar el primer bocado. Hasta repitieron, así que punto positivo a la pasta integral.



¡Espero que os guste y que les guste!

jueves, 25 de mayo de 2017

Huevos escalfados con Sofrito de Cebolla y Foie

El plato de hoy va a protagonizar una de esas entradas en las que a parte de lo que me enrollo yo contando cosas varias no llevará más de 3 líneas de elaboración. De hecho, los ingredientes principales ya os los he puesto en el título. Con solo esos 3 ingredientes conseguiréis un plato en 10 minutos de los de relamerse un ratito.






Ya sé que alguno está pensando, venga hombre si sólo con hacer un sofrito de cebolla como el que sale en la foto marroncito, caramelizado a fuego lento, estás por lo menos, por lo menos, una hora, sin contar el tiempo de preparación. A quién piensa así no le quito la razón, pero tengo que decir que el sofrito no lo he hecho yo. Lo ha hecho Cebalovers, cocinado a baja temperatura durante 7 horas, sin añadirle azúcar, sin añadirle conservantes, solo cebolla y tiempo, que es lo que muchas veces nos falta a la hora de cocinar. 



El resultado es exactamente igual que el que hace la abuela, tu mami, tu tía la que cocina fenomenal, o tu pareja que le pone mucho amor a la cocina. Para afirmar esto, que tiene mucha tela, lo que hice fue darle una cucharada tal cual, en frío. Conservas hay muchas y que saben artificiales la mayoría, pero este no es el caso. Así que es un producto perfecto para tener de "fondo de armario" o "fondo de despensa" para esos días que no queremos complicarnos la vida pero no renunciamos al sabor auténtico.

Yo soy muy fan de la cebolla, es ingrediente de muchos de mis platos. Además, tiene muchas propiedades aunque es tan común que parece que se convierte en un ingrediente en el que no se tienen en cuenta esas propiedades. Al igual que el ajo, es antiinflamatoria, protege de las infecciones, es rica en fibra y es diurética. La cebolla es antioxidante gracias a su gran cantidad de flavonoides como la  quercetina, que además no se pierde durante la cocción. También es verdad que sus propiedades varían de unas variedades a otras, pero no la pierdas de vista.

Ahora me preguntaréis, ¿este plato se lo comen los niños? Pues depende de su edad, los míos están más que acostumbrados a la cebolla en los platos y ya no la apartan. En cuanto al foie, no les hace mucha gracia, pero podéis sustituirlo por taquitos de jamón, por atún, o por lo que se os ocurra.
Esta vez solo lo catamos nosotros, a ellos les había dado antes la cena: Sopa y huevo revuelto, o lo que es lo mismo: "cenarápidonomedeslaturralavatelosdientesymeteteenlacama"

Vamos allá con este plato rápido y riquísimo.

INGREDIENTES
(2 PAX)
2 huevos
4 cucharadas de sofrito de cebolla
1 o 2 rodajas de bloc de foie gorditas
vinagre
sal rosa, puede ser sal gruesa normal o en escamas

Lo primero que haremos es por agua a hervir con un chorrito de vinagre. Mientras tanto hacemos trocitos con las rodajas de foie y reservamos. Calentamos el sofrito de cebolla en el microondas. 





Escalfamos los huevos, para ello, los metemos en el agua cuando hierva, bajamos el fuego y los dejamos 6 minutos. Podemos echarlos tal cual; podemos ayudarnos con un escalfador, mi último descubrimiento. Y podemos poner film engrasado con un poco de aceite en un vaso no muy grande, echar el huevo y cerrar bien el paquetito antes de echarlo al agua. Esto hará que la forma del huevo quede más bonita, nada más.






Ponemos la cebolla en el fondo del plato, el huevo encima, repartimos los taquitos de foie y echamos la sal rosa por encima.

Antes de terminar os diré que si no queréis escalfar el huevo, lo freís y todos tan contentos.



¡Espero que os guste!

martes, 23 de mayo de 2017

Tastyfridays: Gambones Gratinados en Caldo

Los que seguís mis dos blogs os preguntaréis qué hace una entrada de tastyfridays en mamá qué hay? La explicación es muy sencilla. Quiero que mis blogs se conviertan en uno y mamaquehay se va a convertir en la mamá de tastyfridays.

A los que solo leéis mamáquehay, os sonará un poco a chino lo que os cuento; la explicación rápida es que hay una serie de recetas un poco más elaboradas o no tanto para el día a día que voy a empezar a publicar aquí y que hasta ahora hacía en mi otro blog. La explicación en detalle, es que Tastyfridays en realidad es algo más que recetas elaboradas. Es un momento de la semana para hablar, para hacer planes, para soñar, para disfrutar del tú y yo; un momento solo para dos. Así nació, así sigue y seguirá.

Creo que todos ganaremos con esta decisión, vosotros tendréis todas las recetas en el mismo sitio y yo me ocuparé de un solo blog,  a la vez que voy dando paso a otras cosas que llevan tiempo pidiéndolo. Poco a poco iré pasando todas las recetas que fui publicando en www.tastyfridays.blogspot.com  a mamaquehay y así todo estará en el mismo lugar.

Para celebrarlo, nada mejor que la receta con la que tomé esta decisión. Unas gambas muy facilitas, que comimos en el último tastyfridays y que dieron mucho sabor a nuestra noche de viernes, noche de disfrute y de poner en orden varias ideas.


La receta la escuché en la tv, a medias, y la vi menos que la escuché. Mientras intentaba escuchar y mirar por el rabillo del ojo, hacía la cena, respondía a un enano que viene con una pregunta trascendental y consolaba a otro por el porrazo que se ha llevado del que queda. En estas situaciones, te quedas con lo importante y ya te buscas la vida para reproducirla y poner de tu cosecha media receta. Es un entrante genial que podéis hacer no sólo para dos, en esas comiditas con amigos o con familia de fin de semana, estarán genial.

En la pescadería ví unos gambones que me dijeron cómpranos y decidí hacer el plato con ellos. La receta original creo que era con gambas y podéis utilizar también langostinos.

INGREDIENTES
(2PAX)

8 Gambones
15g. de Apio
30g. de zanahoria
50g. de cebolla roja
1/2 chile rojo
2 cucharadas de mayonesa
2 dientes de ajo
Aceite de oliva
Sal y pimienta

Pelamos los gambones y reservamos los cuerpos. En una cacerola ponemos aceite de oliva, sofreímos en él las verduras picadas menudas. Cuando ya casi estén hechas, incorporamos las cabezas de los gambones y vamos aplastando con un tenedor para que suelten todo su jugo. Damos unas vueltas a la mezcla de cabezas y verduras. Añadimos el chile picado y cubrimos con agua. Salpimentamos y dejamos cocer durante 10-15 minutos.




Mezclamos la mayonesa con los ajos picados muy menuditos, rallados o pasados con un prensaajos. Sacamos las cabezas y trituramos las verduras con el caldo de cocerlas hasta conseguir una textura de caldo espesito, no tiene que ser una crema.
Salamos los cuerpos y les damos una vuelta en la sertén con un poco de aceite de oliva a fuego vivo, no tienen que hacerse del todo, ni pasarse, porque se terminarán de hacer en el paso siguiente. Servimos la crema en los platos, ponemos los gambones, echamos la mayonesa por encima y gratinamos con ayuda de un soplete. Si no tenéis soplete, no pasa nada podemos gratinar el plato en el horno con el gratinador y hasta que empiece a dorarse la mayonesa que será rapidísimo.

Ya sólo nos queda acompañarlo de un buen vino y empezar a disfrutar.




¡Espero que os guste!









miércoles, 17 de mayo de 2017

Minihamburguesas con Espaguetis de Calabacín

Hoy os cuento la cena ganadora de la semana, esa que va como la seda, esa en la que todo el mundo repite y esa en la que si hubieses hecho más se lo hubiesen comido.
Además es rápida de hacer, ¿qué más podemos pedir?




 La carne picada nunca ha tenido muy buena fama y las noticias que salen de vez en cuando acerca de la cantidad de carne que hay de verdad  o la última que hemos oído esta semana sobre lo que realmente había en una bandeja que se denominaba carne de ternera picada, pues no ayudan mucho. Para saber realmente lo que estamos comiendo, lo mejor es abandonar las bandejas y que nos la piquen en la carnicería; será un poco más cara pero nuestra salud se lo merece. Es verdad que en muchos sitios sólo ofrecen bandejas y por comodidad no vas comprando una cosa, aquí y otra cosa allá. Lo que podemos hacer es localizar un sitio donde nos la piquen en el momento. Compramos un kilo o dos y lo dividimos en porciones de 250g. Hacemos bolas y las aplastamos, envolvemos en film y al congelador. 250g. Es un tamaño rápido de descongelar. Los paquetes aplastados son más fáciles de almacenar y también ayudan en la velocidad de descongelación.

Los espaguetis de calabacín han sido todo un descubrimiento, les han encantado. Los había hecho antes para nosotros (AQUÍ tenéis una receta con lubina muy rica), pero a ellos no se los había dado. A veces les salteaba el calabacín en bastones y se lo comen, pero lo de oír espagueti como que les ha gustado más.

Sólo necesitáis un espiralizador, los venden en un montón de sitios y en amazon tenéis unos cuantos. El mío es muy sencillo pero no hace falta más. Y no sólo os servirá para calabacín, también para otras verduras como zanahoria, patatas, pepino, etc.
Ahora también venden los espaguetis de verduras en algunos supermercados pero si miráis a lo que sale el precio del kilo igual os caéis de culo. No se tardan mucho en hacer, es como ir sacándole punta al calabacín.

Con las hamburguesas los hemos comido salteados con sal y pimienta. Los peques se han echado además tomate frito. La clave está en saltearlos a fuego vivo y no dejarlos mucho para que no empiecen a soltar líquido y se queden muy blandurrios. Una vez los tenéis salteados, podéis comerlos como acompañamiento de carnes, de pescados; o como hacemos los espaguetis de pasta, por ejemplo boloñesa.


INGREDIENTES
(4pax)
500g. de carne de ternera picada
sal, pimienta, ajo en polvo
vino blanco
1 calabacín y medio grandecitos, dos si son pequeños.
Aceite de oliva


Salpimentamos la carne, le añadimos ajo en polvo (también puede ser natural) y echamos un chorro de vino blanco. Mezclamos bien y damos forma a las hamburguesas, me he ayudado de un aro de unos 5cm. para hacerlas pequeñas, la clave está en prensarlas bien con los dedos para que al hacerlas en la plancha mantengan la forma. Las podéis ir poniendo sobre un papel de horno que os ayudará a que no se queden pegadas y se nos deformen al cogerlas para echarlas a la sartén.

Hacemos los espaguetis de calabacín y los salpimentamos. Empezamos a hacer las hamburguesas a la plancha con un poco de aceite y cuando las tengamos en marcha vamos salteando los espaguetis a fuego vivo. Podéis hacerlos en una sartén normal o en un wok.


Cuando veáis todas las mini hamburguesas pensaréis, son un montón, seguro que queda alguna para el "taper" de mañana. Pues siento deciros que no quedará ni una y ni un espagueti.




¡Espero que os guste y que les guste!

miércoles, 10 de mayo de 2017

Ensalada de Pollo

Muchas veces publico fotos de ensaladas en redes y no las traigo al blog. Tienen poca elaboración y con poner los ingredientes la gente se puede hacer una idea. Pero, ¿y los que sólo leéis el blog y no me seguís en redes sociales? No puede ser que os quedéis sin la receta o sin alguna idea. Aunque os animo a seguirme en redes sociales, prometo publicar aquí esas recetas que aunque son sencillas, siempre son bienvenidas. Un día de estos, ahora que viene el buen tiempo haré un recopilatorio de varias de ellas. Mientras tanto os dejo esta que me hice hoy para comer con la lata de pechuga de pollo al natural de Casa Matachín que venía en la Disfrutabox de este mes. Una dosis de proteínas que podemos añadir a las ensaladas, a la pasta, a un bocadillo o al plato que se nos ocurra, y que tenemos en la despensa lista para consumir.




Las ensaladas me encantan, en verano son geniales y en invierno también pueden tener su papel aunque a la gente le apetecen menos. En las ensaladas cabe todo, o casi todo. Hace muchos años en un viaje a París una de mis superamigas nos llevó a un sitio a comer que era todo de ensaladas. Las servían en boles de barro y había un montón de variedades con ingredientes de lo más variopintos, hasta patatas fritas llevaban algunas, pero no cualquier patata frita; también había alguna con foie, ingrediente indispensable en Francia y que ahora es muy habitual aquí, pero no mucho en ensaladas. Allí mi mente se abrió un poco más y mis ensaladas se convirtieron muchas veces en una forma de aprovechar sobras o de mezclar ingredientes muy distintos.
Ultimamente me encanta aprovechar las propiedades de los frutos secos para enriquecer mis ensaladas, con un puñadito le daremos un extra de salud. Esta vez elegí las pipas de calabaza, otras veces es sésamo, nueces, piñones...cada uno es rico en algún mineral, así que lo ideal es ir variando.

Los pequeños de la casa no suelen ser muy fans de las ensaladas, pero es una forma fantástica de que descubran nuevos ingredientes. Dirán, esto sí, esto no, solo con aceite, aliño completo, etc. Muchas veces, te sorprenden con cosas que jamás dirías que les iban a gustar.

En cuanto a las cantidades, las dejaré a vuestro gusto, porque a mí me puede gustar más la zanahoria y a vosotros el maíz. Sólo os recuerdo que no abuséis de los frutos secos, que aunque son muy saludables, también son muy calóricos; en el puñadito está la solución.

¡Dejad volar vuestra imaginación y a crear ensaladas!

INGREDIENTES
Lechuga
Zanahoria rallada
Brotes de soja
Maíz
Pimiento rojo
Pechuga de pollo cocida
Pipas de calabaza

Aliño:
Sal
Mezcla de pimientas
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de manzana

La preparación de las ensaladas es la más sencilla del mundo mundial. Sólo necesitamos un bol o un plato hondo, cuanto más bonito mejor. Vamos echando los ingredientes, aliñamos y zampamos.
¿Fácil o no?

¡Espero que os guste!




martes, 25 de abril de 2017

Magdalenas de Zanahoria y Chocolate

Ayer, para empezar la semana en condiciones, me propuse hacer algo dulce y el resultado fueron estas magdalenas, que empezaron dejando un olor en mi cocina de esos que te hacen sonreír mientras que se hornean y que siguen haciéndote sonreír desde el primer al último bocado.


El flechazo con este plato comenzó con uno de sus ingredientes. Este mes cuando abrí mi Disfrutabox, descubrí como siempre un montón de productos muy apetecibles, pero ¡ay esa tableta de chocolate negro con sésamo de Lindt! No tardé ni cinco minutos que comerme una onza y descubrir que esa combinación de sésamo y chocolate era todo un acierto.



Tenía claro que ese chocolate iba a darle un toque diferente a mis magdalenas porque junto con la zanahoria, la canela, el sésamo y la masa en sí, logran una mezcla de sabores deliciosa.
En casa nos gustaron a mayores y a pequeños, el límite lo puse en dos, porque si por alguno fuera se hubiese comido hasta tres. Los más golosos se reservaron alguna para hoy y a mí al final me tocó media, que no está nada mal de cara a la operación bikini.

INGREDIENTES
(10 magdalenas)

2 huevos pequeños (pesaban sin cáscara 90g.)
60g. de azúcar
50g. de leche
115g. de harina
7g. de levadura química
1 pizca de sal
canela en polvo
semillas de sésamo
110g. de aceite de oliva
50g. de zanahoria
50g. de chocolate negro con sésamo

Batimos los huevos con el azúcar. Cuando los tengamos listos añadimos la leche y a continuación el aceite mientras seguimos batiendo. Rallamos la zanahoria con un rallador muy finito. Mezclamos la harina con la levadura, la ralladura y la pizca de sal. Incorporamos a la mezcla anterior y batimos hasta que bien integrado. Echamos un poco de canela en polvo, cuidado de no pasarse que su sabor es muy intenso, con dos toques es suficiente. Con la mano cortamos el chocolate en trocitos pequeños, reservando una onza para después. Añadimos los trocitos a la mezcla y removemos hasta que se repartan por la masa. Tapamos la masa con film y dejamos reposar en el frigorífico durante una hora.


Una vez pasado el tiempo de reposo, precalentamos el horno posición arriba y abajo a 250º. Echamos la masa en los moldes sin llenarlos hasta el final, que luego crecerán al hornearlas, con tres cuartas partes está bien. Troceamos la última onza que teníamos reservada y ponemos un trocito en el centro de cada magdalena, sin hundirlo. Espolvoreamos un poquito de sésamo y horneamos. En 15 minutos las tendremos listas.





Cuando las saquéis del horno esperad un rato para desmoldarlas. Os costará esperar porque huelen que alimentan y también os costará esperar a hincarles el diente. Eso sí, cuando lo hagáis vais a disfrutar de lo lindo y os arrepentiréis de no haber hecho el doble de cantidad.



¡Espero que os gusten!!