viernes, 25 de noviembre de 2016

Fabas con Almejas

Aunque las solemos comer en Fabada, las fabas son una legumbre que pegan con un montón de ingredientes para combinarlas y hacer platos de cuchara un poco más ligeros, o no tanto. Y ahora diréis que no sólo las fabas, y es verdad, en general las legumbres admiten muchas combinaciones que no probamos en nuestro día a día y que quizás hicieran que las comiéramos más a menudo. Sabéis y si no lo sabéis os lo cuento yo que por lo menos deberíamos comer legumbres dos veces en semana, y en muchos casos no cumplimos con esta indicación. 

Volviendo al tema de dejar un poquito de lado el chorizo y la morcilla, sé que con las fabas con almejas no estoy descubriendo la pólvora, que son un plato que está ya muy extendido. Pero como ya escribía en el post donde publiqué la Fabada (click aquí para verlo) cada maestrillo tiene su librillo y viendo otras recetas a veces encuentras cosas que tu no haces y que pueden venirte muy bien. En ese post también os comentaba lo importante que es la variedad de fabas que utilicemos, las asturianas de la granja son apuesta segura.

Siguiendo con las posibles combinaciones y aunque publicaré seguro más formas de comer esta maravillosa legumbre, os avanzo que yo ya las he probado con liebre, con centollo, con calamares, con jabalí,con bacalao, con langostinos y seguro que con algo más que ahora no recuerdo. Y todas las combinaciones me han dejado un buen sabor de boca.

¿Y los niños? Pues las fabas no son su plato favorito, pero se las comen. Cuando son con almejas ellos quieren más bichos y menos fabas, cuando son en Fabada alguno quiere mucha morcilla, otro más chorizo y también está el que se pone las botas con el tocino.

Antes de empezar con la receta os voy a contar un truco que a mí me ha venido muy bien en alguna ocasión. Podemos poner más fabas a remojo de las que vamos a utilizar. Una vez pasado el tiempo de remojo, esas que hemos puesto de más y que no vamos a utilizar las metemos en una bolsa de congelar bien cerradas y al congelador. Así cualquier día que queramos tirar de ellas para cocinarlas en el momento, no tendremos que esperar el tiempo de remojo.

INGREDIENTES:
(4pax)
500g de fabas
1 trozo (100g.) de tocino, en este caso se lo puse ibérico.
500g. de almejas
1 cucharada de perejil fresco picado
2 dientes de ajo
1 cucharada de harina
Unas hebras de azafrán en rama, puede ser molido
2 chorrito de vino blanco
Aceite de oliva
sal
1/2 cebolla
1 clavo de especia

Ponemos a hervir las fabas que han remojado desde la noche anterior con agua fría. Cuando rompan a hervir, añadimos agua fría y cortamos el hervor. Esto se llama asustarlas y lo haremos tres veces. En nuestra tercera vez, incorporamos el tocino y la media cebolla con el clavo clavado, valga la redundancia. Añadimos también un chorrito de vino blanco, unas hebras de azafrán y sal. Dejamos cocer hasta que estén tiernas. Aquí tenemos dos opciones, dependiendo de nuestra prisa y de nuestro gusto. Cocer a modo tradicional, unas dos horas haciendo chup chup y vigilando el caldo que se va evaporando para añadir más; o cocer en olla rápida. Dependiendo de la olla pueden tardar desde que sube la válvula o el indicador que tengáis unos 9 - 10´. Este tiempo también depende de si las fabas son del mismo año o del año pasado. Las "viejas" tardaba un poco más en cocerse. También del tipo de olla, que las hay más rápidas y menos.

Mientras cuecen las fabas hacemos las almejas. Las almejas hay que lavarlas y revisar que no haya ninguna que huela mal y que nos pueda arruinar el plato. Las abrimos con agua (no salamos), más o menos que quede una altura de agua de 2cm. Este agua la utilizaremos luego para la salsa. Tapamos y esperamos a que abran, es muy rápido, así que cuidado que no se recuezan. Retiramos y reservamos. Cuando las vayas a echar no os olvidéis de descartar las que no se abran.

El siguiente paso es poner el ajo picado muy menudo a sofreír en un poco de aceite de oliva. Cuidado que no se dore, añadimos la cucharada de harina y damos vueltas sin parar para que se sofría la harina. Añadimos un chorrito de vino blanco y seguimos con nuestras vueltas. Es el momento de ir añadiendo el agua en el que hemos abierto las almejas, poco a poco y sin dejar de remover, añadimos agua  y vamos dejando cocer a fuego medio-bajo, hasta conseguir una textura de salsa, que no se quede demasiado espesa. Probamos de sal por si hubiese que añadir un poquito. Añadimos unas hebras de azafrán o un poco de azafrán molido. Removemos y añadimos el perejil. Es el momento de añadir las almejas y dar un pequeño hervor dándoles una vuelta. 

Por último, y una vez las fabas estén tiernas, le incorporamos las almejas con la salsa,  y con cuidado removemos para que se quede todo bien mezclado y no rompamos las fabas. Dejamos unos 2-3 minutos a fuego bajo para que se mezclen los sabores. 

Ya tenemos un señor plato para disfrutar del frío de este fin de semana.


¡Espero que os guste!

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