miércoles, 14 de mayo de 2014

Plato dominguero: Pollo Asado

El domingo hay que salir a tomar el aperitivo, sí o sí. Bueno a no ser esos domingos que te apetece estar todo el día "pijamoteado", vagueando y con el único objetivo de no hacer nada. Si salimos a tomar el aperitivo, es genial llegar y tener la comida lista, calentita; justo para sentarse a la mesa y ñam. Cuando llegas a la puerta ya te está esperando ese olor tan agradable con el que empiezas a salivar. Si el caso es el segundo, aunque no queramos hacer nada algo tendremos que comer y el pollo asado es muy cómodo para esas ocasiones porque tampoco necesita que estemos muy activos, ni muy alertas, con media neurona nos vale.
Recetas de pollo asado deben existir chorrocientasmil,  o más que recetas formas o toques diferentes que le da cada uno. Es un plato muy agradecido, hay que ser un poco "matao" para que el pollo se rebele en el horno y no esté bueno. Y ahora yo confieso que una vez casi tengo que tirar uno a la basura porque el limón que eché, aparentemente tenía buen aspecto, pero le dio al pollo un sabor amargo que lo hacía un poco difícil de tragar.
Y aquí está mi forma de hacerlo, que como muchas de las cosas que sé de cocina la he aprendido de mi madre.

INGREDIENTES
(4pax)
1 pollo  de 1'5 kg
1 manzana
1 limón
1 cebolla
vino blanco
aceite de oliva
sal y pimienta
nuez moscada
tomillo
romero

Ponéis el pollo en una bandeja para horno, mejor en dos mitades, que se hará antes. A veces también lo hago entero. Yo en este caso he utilizado medio pollo porque era muy grande y para nosotros era suficiente. Echáis un chorro de aceite por encima. Lo salpimentáis, y echáis las hierbas por las dos caras. Cuidado con la nuez moscada que da mucho sabor. Si preferís echar otras hierbas, sólo es cuestión de probar.
A continuación le exprimimos por encima el zumo de limón y ponemos la cascara en la bandeja, si la dejáis debajo del pollo mejor. La manzana la partimos en 4 trozos y a la bandeja con piel y todo. La cebolla la partimos en gajos gruesos la salamos y para dentro también. Si os gusta con más manzana y cebolla pues adelante.


Por último echamos un buen chorro de vino blanco, sed generosos. Podéis añadir también a la bandeja un poco de agua, sin pasarse, como medio vaso, para que no se consuma toda la salsa al hacerse.
¿Cuánto hemos tardado? Yo creo que no más de 5 minutos. Ahora programamos el horno para que termine a la hora que vamos a entrar por la puerta y listo. Hay que tener en cuenta cada horno, el tamaño del pollo y el tiempo que tarda en calentar. Yo lo dejé una hora más el calentamiento a 220º.


La manzana con la cebolla y el pollo están buenísimas, los enanos no se la comen pero no pasa nada porque nosotros sí. En este caso lo acompañé de unas patatas fritas que dejé peladas y cortadas, metidas en agua. Así mientras que vas sacando y cortando el pollo se fríen las patatas. Otra opción es hacerlas con el pollo, que están muy buenas. También dejé lista una ensalada que sólo tuve que aliñar.
Hoy no sobró nada, pero si es el caso se pueden hacer croquetas, o ensalada, o pizza, o un sandwich o lo que se os ocurra.
¡Espero que os guste!



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