martes, 17 de mayo de 2016

Pisto

El pisto es un acompañamiento genial para comer con un montón de cosas. Si hacemos un pescado o una carne a la plancha queda un plato muy bueno y muy sano para una comida o una cena. La tortilla o los huevos fritos no le van nada mal, yo a veces también lo he puesto acompañando a huevos cocidos. Además se puede congelar, por lo que nos viene muy bien para hacer un día y guardar las sobras para otro.

Este plato lleva unas cuantas verduras, es estupendo para que coman vegetales y prueben diferentes sabores. Cuando los pequeños seres que hoy habitan en mi casa no habían llegado todavía, yo picaba las verduras menudas pero tampoco me preocupaba mucho el tamaño, hombre lo suficientemente pequeño para que se hiciera en condiciones. Ahora que hay que alimentar a los pequeños seres, cuanto más picada esté la verdura mejor. Normalmente lo hago en Thermomix porque me es cómodo y me gusta como queda. Pero antes lo hacía en sartén y el resultado también es perfecto, incluso hay por aquí alguien al que le gustaba más cuando la verdura la picaba a mano y lo hacía en sartén. Para gustos los colores. Y de colores el pisto sabe mucho. Yo siempre lo he hecho con cebolla, calabacín, pimiento rojo y tomate. Pero hay gente que le añade, berenjena, o le echa zanahoria, o mitad pimiento rojo y pimiento verde...

Volviendo a los pequeños seres, he de decir que cuando les sirves el pisto en el plato la primera vez su cara es como si hubiesen visto un fantasma. Esa cara ya no es ni de asco, es de susto total. A lo que sigue un ¿Pero esto qué es? y un ¡No me lo pienso comer! Ellos saben que mami es guerrera y que no se van a librar, pero es ley de vida intentarlo. Por otro lado les queda la esperanza de que acabarán perdonándoles algo. Y si lo miras bien, mami me ha servido poco.
Empieza el espectáculo, cada uno con sus estrategias. Después de unas cuantas apretadas de labios, unos bocados de "este sin pisto", unos "no te lo dejes todo para el final que te lo vas a comer igual" y unos cuantos "a mi esto no me gusta, no lo hagas más", llega el momento final en el que por lo menos se ha comido parte, así que la partida queda en tablas.  Pero lo mejor todavía está por venir. Llega un día, la tercera, la cuarta o la quinta vez que ha comido pisto y en el segundo bocado te suelta: -Mami, no me acordaba que me gustaba tanto el pisto. ¿Será una nueva estrategia?

INGREDIENTES
(4 pax)

350g. de calabacín
250g de cebolla
200g de pimiento rojo
500g de tomates
Aceite de oliva
Sal y pimienta

En primer lugar lavamos y picamos toda la verdura en cuadraditos pequeños. Sólo pelo los tomates y las cebollas, las demás verduras sin pelar. Ponemos aceite de oliva en una sartén y añadimos primero la cebolla, damos unas vueltas. A continuación el pimiento rojo. El turno siguiente es para el calabacín y después el tomate. Salpimentamos y dejamos hacerse tapado hasta que las verduras estén tiernas, a fuego medio, entre 20 minutos y media hora. Y ya tenemos nuestro pisto listo.

Si lo hacemos en Thermomix, picamos las verduras en dos veces, velocidad 4, 3-4 segundos. No os paséis que no queremos tampoco un picadillo finísimo. A continuación echamos el aceite y las verduras, salpimentamos y programamos 30 minutos, temperatura aroma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.  Si vemos que hay mucho líquido podemos poner un poco más de tiempo. Si lo hacemos de esta manera, ponemos unos 50-60g de aceite.

En ambos casos hay gente que en vez de tomates, le pone tomate en lata triturado. Es otra opción.

¡Espero que os guste y que les guste!

                                                 

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