martes, 24 de octubre de 2017

Chocoflanes

Ayer a la hora de la cena más de uno pensó que me había dado un golpe en la cabeza cuando mientras cenábamos pregunté: ¿Alguien va a querer un flan de chocolate de postre? ¿Mamá ofreciendo un superpostre superdulce un lunes? Me miraron, se miraron y antes de que volviera en mi dijeron que sí, sí y sí. La verdad es que tienen razón, no en que me había dado un golpe en la cabeza pero sí en que era una cosa un tanto extraña. Lo que ellos no sabían es que este postre había querido hacerlo el fin de semana pero entre unas cosas y otras no tuve tiempo.

Y es que el tiempo no solo nos falta por semana, que parece que vives en una situación continua de no llegar a nada. Llega el fin de semana y entre unos amigos por aquí, unas compras que hay que hacer por allá, un cumple por el otro lado, hacer la comida, la cena y voy a parar que me estoy estresando de leerme; nos plantamos en el domingo noche y aunque hemos disfrutado mucho del finde estamos exhaustos. Yo cada vez necesito más findes caseros de los de no voy a quedar con nadie, no voy a hacer planes, no me voy a pasar todo el día fuera de casa. Vamos a disfrutar tiempo juntos, en familia, que siempre viene muy bien. O vamos a hacer lo que surja sobre la marcha, sin planes y centrándome en el ahora. También los fines de semana con un poco de todo están genial.






Sea como sea, el fin de semana es un momento muy dulce, como este flan que se me ocurrió hacer cuando vi en la  Disfrutabox de este mes un bote de Nesquik . Como todos los meses venía cargadita de un montón de cosas, y aunque pensé en varias recetas, y algunas que llevé a cabo con alguno de los productos, ese bote de Nesquik llamó mi atención. ¿Un bote de Nesquik? Sí, un bote de Nesquik que me recuerda a mi infancia. Y que me trasladó a un momento de mi vida en el que mi madre probó todos los cacaos posibles (y no había tantos) para que yo me tomara un vaso de leche por las mañanas y que pudiera tomar bien frío porque no soportaba la leche caliente.



Supuse que a mis peques que les encanta el flan, les chiflaría un chocoflan y no me equivoqué.

INGREDIENTES
(6 flanes pequeños)

4 cucharadas de azúcar para el caramelo
4 huevos
320g. de leche (4 tacitas de las de café)
135g. de azúcar (más o menos 6 cucharadas soperas)
25g. de Nesquik (más o menos 5 cucharadas de postre)

Para hacer el caramelo, ponemos el azúcar en una sartén o en un cazo (lo podemos salpicar con unas gotas de agua). Dejamos a fuego medio-lento hasta que el azúcar se derrita y tome un color dorado. El caramelo no se puede remover, cuando empiece a derretirse el azúcar podemos ir moviendo poco a poco el cazo o la sartén pero sin tocar el caramelo. Una vez que se funde el azúcar se quema rápido así que tened la precaución de quitarlo a tiempo del fuego.


Vertemos una base de caramelo en cada molde, tiene que cubrir el fondo no quedar muy grueso. Dejamos enfriar y mientras batimos los huevos, el azúcar, la leche y el Nesquik.  Echamos en los moldes, tapamos con papel de aluminio y cocinamos al baño maría hasta que cuajen. Yo he utilizado la olla rápida, los he puesto en el cestito del vapor 4´ desde que ha cogido presión.  Creo que con 3´hubiese sido suficiente. Pero los podéis hacer en una vaporera convencional o en el horno al baño maría. Os llevarán unos 10´, pinchadlos con un palillo y comprobaréis si están listos.




Para desmoldar solo tenéis que pasar un cuchillo bien pegado por el borde y volcar sobre un plato.




Estos los he servido con unas frambuesas y arándanos, porque la nata montada un lunes por la noche ya me parecía demasiado. Desde luego, una combinación de nata y frutos del bosque sería genial.



¡Espero que os guste y que les guste!





















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